La evolución de las relaciones
exteriores de Argentina desde el
siglo XXI a partir de perspectivas
geopolíticas: el caso de las
relaciones sino-argentinas
The Evolution of Argentina’s
Foreign Relations since the 21st
Century Based on Geopolitical
Perspectives: The Case of Sino-
Argentine Relations
Zhang Yufeng
*
*
Universidad de Economía y Comercio Internacional. China, Beijing. Correo electrónico:
zhangyufeng202410@163.com. 0009-0003-9821-484X
http://dx.doi.org/10.22529/sp.2025.64.03
STUDIA POLITICÆ Número 64 primavera–verano 2025 pág. 63–90
Recibido: 30/03/2025 | Aceptado: 19/05/2025
Publicada por la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales
de la Universidad Católica de Córdoba, Córdoba, República Argentina.
Resumen
Como uno de los principales países de Sudamérica, las relaciones exterio-
res de Argentina están profundamente implicadas en la política internacio-
nal. Este trabajo analiza la lógica geopolítica de la estrategia exterior de
Argentina desde una perspectiva geopolítica, y toma las relaciones Chi-
64 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
na-Argentina como ejemplo para analizar la evolución por etapas de las
relaciones exteriores de Argentina desde el siglo XXI. A través del análisis
de la política exterior argentina durante los periodos de distinto gobierno,
el trabajo revela el papel clave de los factores geopolíticos en los actos
diplomáticos de Argentina. Al mismo tiempo, explora los factores internos
y externos que afectan al ajuste de la política exterior argentina, y revela la
importancia geopolítica de la cooperación China-Argentina, con el objetivo
de proporcionar apoyo teórico y referencia práctica para profundizar en las
relaciones China-Argentina y comprender el patrón geopolítico de la región
latinoamericana.
Palabras clave: relaciones exteriores – Argentina – geopolítica – China
Abstract
As one of the major countries in South America, Argentina’s foreign re-
lations are deeply involved in international politics. This paper analyzes
the geopolitical logic of Argentina’s foreign strategy from a geopolitical
perspective, and takes China-Argentina relations as an example to analyze
the stage-by-stage evolution of Argentina’s foreign relations since the 21st
century. Through the analysis of Argentina’s foreign policies in different
ruling periods, it reveals the key role of geopolitical factors. At the same
time, the internal and external factors affecting Argentina’s foreign policy
adjustments are explored, and the geopolitical signicance of China-Argen-
tina cooperation is revealed, with the aim of providing theoretical support
and practical references for the deepening of China-Argentina relations and
the understanding of geopolitical patterns in the Latin American region.
Keywords: Foreign Affairs – Argentina – Geopolitics – China
1. Atributos geopolíticos de Argentina y estrategia exterior basada en la
geopolítica
a. Introducción de la teoría geopolítica
L
a teoría geopolítica es una teoría básica inuyente de la geografía
política occidental, propuesta por el geógrafo político sueco Rudolf
Kjellén en su obra Der Staat als Lebensform (1916), donde utilizó
la primera vez el término “geopolítica” y la denió como “la ciencia de la
comprensión del Estado como organismo geográco o fenómeno espacial”
(p. n/a). Centrándose en las leyes de la formación, el desarrollo y el declive
de los Estados, esta teoría laid las bases para enfoques clásicos posteriores,
como la teoría del poder marítimo de Alfred Thayer Mahan y la teoría del
ZHANG YUFENG 65
poder terrestre de Halford John Mackinder, que resultan de gran importancia
para explicar el patrón de las relaciones internacionales.
Sin embargo, esas teorías tienen ciertas limitaciones a la hora de analizar la
realidad geopolítica del siglo XXI. La teoría de Mahan (1890) subraya el
papel crucial del poder marítimo en el auge y la caída de las naciones y consi
-
dera que el control de las líneas marítimas de comunicación es el núcleo de la
adquisición del dominio mundial, pero en el contexto actual de globalización
y multipolaridad, ya no es posible interpretar plenamente el juego de poder
entre Estados basándose únicamente en el poder marítimo. Por ejemplo, con
el auge de las economías emergentes, la importancia del desarrollo y la utili-
zación de los recursos terrestres para el desarrollo nacional es cada vez ma-
yor, y el valor estratégico del poder terrestre recibe una atención renovada.
La teoría del poder terrestre de Mackinder (1904) deende que el heartland
es el corazón de la política mundial, y quien controle el heartland podrá
controlar la isla mundial y luego el globo. Sin embargo, en el siglo XXI, el
rápido desarrollo de la tecnología de la información y la profundización de
la globalización diversican los factores que inuyen en la geopolítica, y el
concepto de heartland ya no puede abarcar todos los elementos geopolíti-
cos. Además, incluso en casos donde se han propuesto marcos geoestratégi-
cos para naciones especícas (como podría ser el caso de la Argentina), su
aplicación práctica en el siglo XXI se enfrenta a limitaciones signicativas
(Kelly & Child, 1989). Estas incluyen la fragilidad económica persistente,
las uctuaciones ideológicas internas, la dependencia de la deuda, la compe
-
tencia entre grandes potencias y las divisiones domésticas, que dicultan la
materialización sistemática de dichos marcos. No obstante, algunos aspectos
de la política exterior —como la cooperación regional, el desarrollo de re
-
cursos y las reivindicaciones de soberanía— siguen reejando parcialmente
la lógica de tales teorías.
El nuevo paradigma geopolítico del siglo XXI se caracteriza por la multi
-
polaridad, la política de recursos y el regionalismo. La tendencia a la multi-
polaridad dio lugar a una estructura de poder mundial más descentralizada,
que ya no está dominada por unas pocas grandes potencias. La política de
recursos se convirtió en una parte importante de la geopolítica, y la compe-
tencia por los recursos y su control entre los países llegó a ser un factor clave
que afecta a las relaciones internacionales (Steven, O’Brien & Jones, 2014).
Por otra parte, el auge del regionalismo reeja la tendencia de los países a
aumentar su poder e inuencia mediante la cooperación regional (Gürcan,
2019). A partir de estos análisis, este documento analiza los atributos geopo-
66 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
líticos de Argentina y su estrategia exterior de base geopolítica en términos
de su peso en la localización geográca, la dependencia de los recursos y las
dimensiones de cooperación regional.
b. Atributos geopolíticos de Argentina
En primer lugar, en términos de situación geográca y dotación de recursos,
Argentina está situada en el sur de Sudamérica, y su posición geográca
única la convierte en un actor fundamental en el panorama geopolítico de
la región y del mundo. Está ubicada en el sudeste del continente americano,
limita al este con el Océano Atlántico, al oeste con Chile, al norte con Bolivia
y Paraguay, y al noreste con Brasil y Uruguay, lo que la convierte en un im
-
portante centro de transporte y comercio en Sudamérica debido a su posición
geográca limítrofe con varios países y con el Océano Atlántico. Argentina
cuenta con una costa de 4.725 kilómetros y muchos puertos excelentes, como
Buenos Aires, Rosario, etc., que ofrecen condiciones convenientes para el
comercio marítimo y le permiten llevar a cabo una amplia gama de inter-
cambios económicos con Europa, África, América del Norte y otras regiones
(Britannica, 2025).
Además de su situación geográca, la dotación de recursos de Argentina
también inuye en sus decisiones estratégicas. Argentina cuenta con abun
-
dantes recursos naturales, principalmente agrícolas y minerales, que tienen
un profundo impacto en su panorama geopolítico, lo que forma un evidente
efecto de doble lo (Liu, et al., 2024). En términos de exportaciones agrí-
colas, Argentina es un importante exportador de productos agrícolas en el
mundo, con un gran número de productos como la soja, el trigo y el maíz
exportados a todas partes del globo; esta exportación ha ocupado durante
mucho tiempo una posición importante en la economía argentina. Esto da
a Argentina una voz fuerte en el comercio agrícola mundial. En el mercado
internacional de alimentos, con su propia ventaja de producción agrícola,
Argentina puede luchar por conseguir condiciones favorables en las nego-
ciaciones comerciales y establecer estrechas asociaciones comerciales con
otros países, lo que aumentaría su inuencia a nivel diplomático. El comer-
cio agrícola también puede impulsar el desarrollo de las cadenas industria-
les relacionadas, crear un gran número de puestos de trabajo, estabilizar la
situación interna y proporcionar una base económica para que Argentina
desempeñe un papel en los asuntos regionales. Al mismo tiempo, las uc-
tuaciones de los precios agrícolas también tienen un mayor impacto en las
exportaciones argentinas.
ZHANG YUFENG 67
Por otro lado, los recursos de litio de Argentina tienen un alto valor estraté-
gico. Argentina es uno de los países con las reservas de litio más ricas del
mundo, las cuales se distribuyen principalmente en la zona de salares en su
parte noroeste. Con el rápido desarrollo de la industria mundial de las nuevas
energías, la demanda de litio, como materia prima clave para la fabricación
de baterías de litio, está creciendo de forma espectacular. En consecuencia,
se pone de relieve la posición estratégica de Argentina en el proceso de tran
-
sición energética mundial. En la región del “triángulo del litio” sudamerica-
no, Argentina, Bolivia y Chile son vecinos, y los tres países tienen tanto com-
petencia como espacio para la cooperación en el desarrollo de los recursos
de litio (Chen, et al., 2020). Desde el punto de vista de la competencia, cada
país quiere ocupar una mayor cuota del mercado mundial del litio y competir
por la inversión internacional y el apoyo técnico. Desde el punto de vista
de la cooperación, los tres países pueden aumentar su poder de jación de
precios en el mercado mundial del litio formulando conjuntamente normas
mineras y coordinando las políticas de exportación. En el ámbito internacio
-
nal, Argentina, con sus recursos de litio, puede atraer a un gran número de
nuevas empresas energéticas para que inviertan y establecer relaciones de
cooperación con otros grandes países demandantes de energía para mejo-
rar su posición en el panorama energético mundial. Sin embargo, la elevada
concentración de recursos de litio también conlleva riesgos potenciales. Por
un lado, puede dar lugar fácilmente a contradicciones en la distribución de
los intereses sobre los recursos en distintas regiones del país, por otro, puede
convertirse en objeto de codicia de determinados países en el ámbito interna
-
cional y enfrentarse a la amenaza de injerencia o control de los recursos por
fuerzas externas, lo que supone un desafío para la soberanía y la seguridad de
Argentina y establece un factor desestabilizador en el contexto geopolítico.
Desde el punto de vista de su posición geopolítica y su inuencia regional,
Argentina siempre ocupa un lugar importante en el mapa geopolítico de Sud
-
américa en virtud de su propia fuerza y sus ventajas geográcas. Como uno
de los miembros principales del Mercado Común del Sur (MERCOSUR),
desempeña un papel clave en el proceso de integración económica regional.
MERCOSUR aspira a promover la liberalización del comercio y los aran-
celes exteriores comunes entre sus miembros y, a través de esta plataforma,
Argentina colabora estrechamente con Brasil, Uruguay, Paraguay y otros
países para promover la libre circulación de bienes, servicios y capitales en
la región. En términos de inuencia política, Argentina participa activamente
en los asuntos de organizaciones regionales como la Unión de Naciones Su-
ramericanas (UNASUR). En algunas cuestiones regionales, como el mante-
68 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
nimiento de la paz y la estabilidad regionales, y la promoción del desarrollo
sostenible, Argentina es capaz de hacer oír su voz y coordinar las posiciones
de todas las partes. En el tratamiento de las cuestiones fronterizas con los
países vecinos y la cooperación en el desarrollo de recursos, Argentina puede
aprovechar su posición geopolítica para desempeñar un papel importante en
la comunicación y la coordinación, y promover el desarrollo de relaciones
benignas entre los países de la región.
c. Estrategia exterior argentina basada en la geopolítica
Desde el punto de vista geográco, la estrategia exterior de Argentina se ex
-
presa en términos de mantener la independencia política y ampliar su inuen-
cia en Sudamérica. Dado que Argentina tiene una de las mayores poblaciones
y la segunda mayor supercie de Sudamérica, el desarrollo de las relaciones
exteriores argentinas está estrechamente relacionado con la situación general
de este continente. Se argumenta que “la posición geográca de Argentina,
que la sitúa fuera de la órbita de las principales potencias mundiales, le da
libertad de acción para armar su hegemonía en el extremo sur de Sudamé-
rica” (John Child & Ma Zhengang, 1980, p.39). A pesar de la controvertida
formulación de la hegemonía, es innegable que Argentina ocupa una posi-
ción importante en Sudamérica. Geográcamente, la lejanía de Argentina de
la región donde se concentran las potencias mundiales tradicionales reduce
en cierta medida la presión para la intervención directa de potencias externas,
permitiéndole ejercer una mayor autonomía en los asuntos regionales suda-
mericanos. De hecho, desde su independencia, Argentina ha otorgado una
gran importancia a su soberanía nacional en su política exterior. Por su ubi-
cación en el extremo sur de las Américas, es menos probable que sea objeto
de interferencia por parte de Estados Unidos en comparación con otros paí-
ses latinoamericanos. Esto refuerza su posición en las confrontaciones con
Estados Unidos y hace que sus reivindicaciones de derechos regionales sean
más visibles (Fang & Liu, 2010). En general, las ambiciones geopolíticas de
Argentina abarcan todo el continente sudamericano, sobre cuya base se desa-
rrolló una tradición diplomática de promoción de alianzas latinoamericanas.
Por eso, aunque la política exterior de Argentina cambió desde el año 2000
debido a las diferentes inclinaciones políticas de los dirigentes que llegaron
al poder, en términos de estrategia exterior, Argentina se inclina en general
por llevar a cabo una gran unión latinoamericana: por ejemplo, Néstor Carlos
Kirchner, Cristina Kirchner y Alberto Fernández promovieron activamente
la integración regional en Sudamérica y concedieron importancia a la coo
-
ZHANG YUFENG 69
peración con los países vecinos, como Brasil, en los ámbitos de la energía y
el comercio, para consolidar el desarrollo del MERCOSUR. Mauricio Macri
mantuvo un nivel básico de cooperación, a pesar de las uctuaciones en las
relaciones con los países vecinos. Y el gobierno de Javier Milei, aunque fue
crítico con el MERCOSUR, ahora también está intentando promover la re-
forma del libre comercio y otras formas de cooperación en el marco de esta
organización. Analizada desde el punto de vista de su coherencia, la lógica
geopolítica profunda de la estrategia exterior del gobierno argentino radica
en la integración de los recursos regionales y la mejora de la competitivi-
dad global a través de la integración regional. La topografía del continente
sudamericano y la distribución de los recursos determina la existencia de
una fuerte complementariedad entre los países y Argentina, a través de la
unión de otros países de América del Sur, promueve la integración regional
de América Latina, cuyo objetivo es consolidar su propia posición como un
importante país de América del Sur, la conguración de la imagen del líder
de América Latina. Esta opción estratégica no solo se basa en un profundo
conocimiento de su propia ubicación geográca y dotación de recursos, sino
también con el propósito de maximizar los intereses nacionales en el comple-
jo y volátil panorama geopolítico internacional.
Desde el punto de vista de la diplomacia de los recursos, la estrategia exterior
de Argentina se caracteriza por el fortalecimiento del poder de negociación
internacional a través de la soberanía de los recursos y la cobertura de los
riesgos geopolíticos mediante la cooperación diversicada. En primer lugar,
en lo que respecta al precio de los recursos de litio, con la continua promoción
de políticas y acciones de apoyo a la industria de las nuevas energías en las
principales economías del mundo, la industria puede acelerar su desarrollo y
por eso se espera que la demanda mundial de litio siga aumentando. Pero el
crecimiento de la capacidad de producción de litio es todavía limitado y en
-
tonces los precios del litio no disminuirán a corto plazo (Xing et al., 2023). En
este contexto, Argentina, junto con Chile y Bolivia, que representan el 65%
de las reservas mundiales de litio, plantean promover el establecimiento de la
organización de litio similar a la Organización de Países Exportadores de Pe
-
tróleo (OPEP), que tiene por objeto coordinar los precios del litio, regular las
normas de producción y establecer directrices para un desarrollo sostenible.
Esta iniciativa pretende aumentar la inuencia de Argentina sobre la cadena
mundial de la industria del litio mediante el poder de negociación colectiva
y reducir el impacto económico de la volatilidad de los precios, lo que incre
-
menta la voz de Argentina en el mercado de recursos de litio, a la vez que
favorece su iniciativa diplomática a través del comercio de recursos de litio.
70 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
En materia comercial, Argentina refuerza la cooperación comercial con las
economías emergentes para ampliar los mercados internacionales. Además
de la cooperación comercial con socios tradicionales como Estados Unidos,
la Unión Europea y los países sudamericanos, la cooperación de Argentina
con China, Vietnam y otros países de Asia-Pacíco también es cada vez más
estrecha. De enero a mayo de 2024, Argentina exportó 2.170 millones de
dólares de productos agrícolas a China, un aumento del 13,9% respecto al
mismo período del año anterior, lo que representa el 12,9% de su total de
exportaciones agrícolas. A Vietnam exportó 1.280 millones de dólares de
productos agrícolas, con un incremento del 79,1% respecto al mismo período
del año anterior. El mercado de Vietnam registró el mayor crecimiento entre
los diez principales mercados de exportación de Argentina, lo que representa
el 7,6% de su total de exportaciones agrícolas. (China Chamber of Com
-
merce of I/E of Foodstuffs, Native Produce and Animal By-products, 2024).
Desde una perspectiva geopolítica, se trata de un paso importante para que
Argentina se deshaga de su excesiva dependencia de los mercados europeo
y estadounidense. Europa y Estados Unidos a menudo utilizan medios eco-
nómicos para ejercer inuencia política y el establecimiento de una estre-
cha cooperación agrícola con los países asiáticos puede hacer que Argentina
entre en el patrón económico internacional para obtener un nuevo punto de
apoyo, para mejorar su autonomía en los asuntos internacionales, y el dere-
cho a hablar y mejorar el estatus global. Además, Argentina promueve una
unión aduanera de productos agrícolas con Brasil, Uruguay y otros países
miembros para reducir las barreras comerciales intrarregionales, al tiempo
que amplía los mercados de exportación a través de las negociaciones del
MERCOSUR y del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea (UE).
Esta opción signica que, al tiempo que se expande en el mercado asiático,
Argentina sigue centrándose en mantener una estrecha cooperación con los
países vecinos y estabilizar las relaciones comerciales con los mercados tra-
dicionales. Dado que la región sudamericana se enfrenta desde hace tiempo
a la interferencia e inuencia de fuerzas externas, Argentina mantiene una
estrecha cooperación con los países vecinos, lo que favorece la mejora de
la cohesión regional y la posición general de Sudamérica en el panorama
geopolítico mundial. A través de la integración económica regional, Argenti-
na puede formar una comunidad de intereses con los países vecinos, mante-
ner una posición coherente en respuesta a las presiones geopolíticas externas
y mejorar la capacidad de resistir a las injerencias externas.
Por otra parte, los mercados tradicionales de exportación de productos agrí
-
colas de Argentina incluyen Estados Unidos, UE y otros países. A pesar de la
ZHANG YUFENG 71
cambiante situación política y económica internacional, Argentina siempre
se esfuerza por mantener la estabilidad comercial con estos mercados tra
-
dicionales. Estados Unidos, como superpotencia mundial, tiene una enorme
inuencia en las esferas política y económica internacionales y por eso man
-
tener relaciones comerciales con Estados Unidos, aunque conlleva ciertos
riesgos, permite a Argentina participar en cierta medida en el sistema econó-
mico mundial dominado por Estados Unidos, obtener benecios económicos
y mantener, al mismo tiempo, una cierta ventana para el diálogo político
con una potencia. También la cooperación comercial de la UE con Argentina
podría ayudar a este país a mantener su presencia en el mercado europeo
y potenciar su presencia en el panorama geopolítico y económico europeo,
para mantener una situación del equilibrio diversicado en el juego geopo-
lítico global.
A continuación, para completar el análisis de la estrategia exterior de Argen
-
tina, incluimos las discusiones sobre su cooperación regional. En este ámbito
especíco —es decir, en el marco de la cooperación regional—, la estrategia
exterior argentina muestra una doble faz: por un lado, implica competencia
con otros actores regionales; por otro, requiere coordinación para avanzar
en objetivos comunes. En el plano de las instituciones regionales, Argentina
está profundamente integrada en la red económica sudamericana a través del
MERCOSUR. Como miembro fundador, Argentina utiliza esta plataforma
no solo para ampliar sus exportaciones agrícolas, como la soja y la carne de
vacuno, a países vecinos como Brasil, sino también para aumentar su poder
de negociación internacional a través de vínculos externos, como la nego-
ciación del Tratado de Libre Comercio MERCOSUR-UE. Mientras tanto, el
papel de Argentina en la integración de infraestructuras fue especialmente
destacado: por ejemplo, el proyecto del Corredor Bioceánico, que conecta el
norte de Argentina con el sur de Brasil, no solo redujo los costes logísticos
de las exportaciones de soja, sino que también reforzó la resistencia de las
cadenas de suministro regionales. En el ámbito de la coordinación política,
la UNASUR proporciona a Argentina un espacio de juego multilateral: tras
la creación de la organización en 2008, Argentina promovió la creación del
Consejo de Defensa Suramericano, mitigó ecazmente el impacto de conic-
tos fronterizos históricos como el de Chile-Bolivia en la seguridad regional
y coordinó un mecanismo de transparencia en los presupuestos militares de
los 12 países.
En términos de relaciones bilaterales, la interacción entre Argentina y Brasil
es un ejemplo complejo de cooperación sur-sur (Peixoto y Loza, 2006). El
72 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
comercio entre ambos países creció más de un 200% en la última década y
existe una profunda interdependencia, especialmente en el sector energético:
Petróleo Brasileiro S.A. (Petrobras) invierte en el desarrollo del yacimiento
de gas de esquisto de Vaca Muerta en Argentina, mientras que Argentina
envía electricidad a Brasil durante la estación seca a través de un acuerdo de
intercambio energético. Sin embargo, esta relación simbiótica siempre fue
acompañada de una competencia estructural: en términos de liderazgo regio-
nal, Brasil intentó dominar la toma de decisiones del MERCOSUR en virtud
de su tamaño económico, mientras que Argentina unió fuerzas con Uruguay
y otros países para impulsar la descentralización de los mecanismos de toma
de decisiones. En el mercado de las exportaciones agrícolas, la competencia
entre los dos países por la cuota de los mercados de la soja y la carne vacuna
en Europa y Asia dio lugar a varias rondas de juegos arancelarios. En con
-
traste con el equilibrio competitivo de la relación, la relación entre Argentina
y Chile es más tensa y resistente. A pesar de haber estado al borde de la gue-
rra por la soberanía del Canal Beagle, una crisis en la que medió el Papa Juan
Pablo II en 1978, los dos países fueron estableciendo medidas de conanza
a través de marcos jurídicos, como el Protocolo de Madrid de 1991, y aho
-
ra cogestionan el desarrollo de 17 zonas fronterizas, incluido el Tren Tran-
sandino. Cabe destacar que la cooperación competitiva de ambos países en
asuntos antárticos es bastante estratégica: aunque existen reivindicaciones de
soberanía superpuestas sobre la construcción de estaciones de investigación
en zonas como Mary Bird Land, resistieron conjuntamente las propuestas de
explotación de recursos por parte de potencias extraterritoriales a través del
mecanismo consultivo del Tratado Antártico y mantuvieron conjuntamente
la voz de los países sudamericanos en la gobernanza antártica.
Con respecto a vecinos más pequeños como Uruguay y Paraguay, Argentina
adoptó una estrategia diferenciada para consolidar su inuencia geopolítica.
En las ciudades fronterizas a lo largo del río Uruguay, Argentina atrajo a
empresas uruguayas para que instalen plantas de procesamiento a través
de la Ley de Zonas Económicas Especiales, que combina la cadena de la
industria láctea con el centro logístico de Uruguay para formar una red de
producción regional. En la provincia de Formosa, fronteriza con Paraguay,
los dos países lucharon conjuntamente contra los grupos de narcotracantes
a través de la Operación Escudo, que destruyó 23 corredores de contrabando
transfronterizos, y este tipo de cooperación en materia de seguridad reforzó
signicativamente la capacidad de Argentina para marcar la agenda en cues
-
tiones de seguridad no tradicionales en la región. Esta geografía de múlti-
ZHANG YUFENG 73
ples capas permite a Argentina cosechar los dividendos de la integración
económica a través de MERCOSUR, ya que el comercio regional pasó del
11% de su comercio exterior total en 1990 al 39% en 2022 (INDEC, 2023),
y coordinar las posiciones regionales a través de la plataforma UNASUR
–por ejemplo, en la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático de
2023, donde los países sudamericanos hicieron frente común para obligar
a los países desarrollados a aumentar sus contribuciones al Fondo para la
Conservación de la Selva Amazónica–. Esta diplomacia anidada, que com-
bina el poder institucional con una red de relaciones bilaterales, es la clave
del centro geopolítico de Argentina en medio de las olas gemelas de la glo
-
balización y la regionalización.
En general, la estrategia diplomática de Argentina se caracteriza por su si
-
tuación geográca y su posición estratégica en Sudamérica. Su ventaja geo-
gráca ofrece un amplio margen para sus actividades diplomáticas. En el
ámbito de la diplomacia de los recursos, Argentina aprovecha al máximo sus
ricos recursos naturales, desarrolla relaciones comerciales con las economías
emergentes y se alía con otros países de la región en un intento por tener
más peso en la política internacional de recursos y aumentar sus benecios
económicos y su estatus internacional en la ola de la nueva industria energé-
tica mundial gracias a su ventaja en recursos de litio. A nivel de cooperación
regional, Argentina considera la dirección de la integración regional en Amé
-
rica Latina como una de sus tareas fundamentales. Participó activamente en
la construcción y desarrollo de organizaciones regionales como el MERCO-
SUR, y profundizó su cooperación con Brasil, Uruguay y otros países ve-
cinos en diversos campos como el comercio, la energía y la construcción
de infraestructuras. Además, Argentina adoptó una estrategia diplomática
exible y diversicada en sus relaciones con otras grandes potencias y or
-
ganizaciones internacionales. No solo se centra en mantener cierto contacto
y comunicación con potencias tradicionales como Estados Unidos, en busca
de oportunidades de cooperación en aspectos económicos y tecnológicos;
también participa activamente en los asuntos de organizaciones internacio
-
nales como Naciones Unidas, expresa sus propias demandas, salvaguarda
sus intereses nacionales, promueve la cooperación internacional y congura
una buena imagen internacional a través de plataformas diplomáticas multi-
laterales. A través de esta estrategia geopolítica y diplomática integral y de
múltiples niveles, Argentina fue capaz de salvaguardar sus propios intereses
a la vez que aumentaba continuamente su inuencia en los ámbitos regional
e internacional.
74 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
2. Desarrollo de las relaciones sino-argentinas desde el siglo XXI: coope-
ración e interacción desde una perspectiva geopolítica
Debido a la distancia geográca entre Argentina y China, la política exte
-
rior argentina ha girado tradicionalmente en torno a América Latina, Estados
Unidos y Europa, pero con la ola de globalización del siglo XXI, la región de
Asia-Pacíco –especialmente China– se convirtió en una importante nueva
dirección de la política exterior argentina (Russell y Tokatlian, 2013). Desde
principios del siglo XXI, la relación sino-argentina pasó por una importante
etapa de desarrollo, desde el establecimiento de un acuerdo estratégico hasta
una Asociación Estratégica Integral. Las dos partes profundizaron su coope
-
ración en muchos campos, entre ellos la política, la economía y la cultura,
con resultados fructíferos que aportaron benecios tangibles a los pueblos
de los dos países y también hicieron contribuciones positivas a la paz y el
desarrollo de la región y del mundo. Lo que sigue es una revisión cronológica
desde un punto de vista geopolítico del desarrollo de las relaciones sino-ar
-
gentinas desde diferentes etapas.
a. 2003-2015: consideraciones geopolíticas en la promoción de la coope
-
ración sur-sur
Desde la entrada en el nuevo siglo, la cooperación sur-sur recibió una aten
-
ción creciente por parte de la comunidad internacional. En ese momento, el
panorama geopolítico internacional se encontraba en un período de profun-
dos ajustes y grupos de países emergentes comenzaban a surgir en la escena
internacional, lo que rompió gradualmente el esquema dominado por las po-
tencias tradicionales. Argentina, como país importante de Sudamérica, está
dotado de ricos recursos naturales y su vasta extensión territorial, sus diver-
sos minerales y su abundante producción agrícola le coneren el potencial
para ocupar una posición importante en el sistema mundial de asignación
de recursos. Sin embargo, en el modelo geopolítico tradicional, la voz in-
ternacional de Argentina es relativamente limitada. Por lo tanto, durante los
gobiernos de los presidentes Néstor y Cristina Kirchner entre 2003 y 2015,
la cooperación diplomática con China puede entenderse como una conside-
ración geopolítica para promover la cooperación sur-sur y una opción es-
tratégica clave para que Argentina supere el dilema geopolítico y mejore su
estatus internacional.
En 2004, China y Argentina establecieron una asociación estratégica, que
marcó una nueva etapa en el desarrollo de las relaciones chino-argentinas.
ZHANG YUFENG 75
Desde entonces, los intercambios y la cooperación entre ambos países se fue-
ron profundizando en los ámbitos político, económico y cultural (Lin Hua,
2022). En el plano político, los dos países intercambiaron frecuentes visitas
de alto nivel y la conanza política mutua siguió profundizándose. Las dos
partes mantienen una estrecha comunicación y coordinación en los asuntos
internacionales, salvaguardan conjuntamente los intereses de los países en
desarrollo y promueven el desarrollo del orden internacional en una direc
-
ción más justa y razonable. En el ámbito económico, el volumen comercial
China-Argentina seguía creciendo y la estructura comercial se optimizaba
continuamente. De 2003 a 2013, el volumen comercial China-Argentina au
-
mentó de 3,18 mil millones de dólares estadounidenses a 14,84 mil millones
de dólares estadounidenses, un crecimiento interanual del 367%, muy supe
-
rior a la tasa de crecimiento del comercio exterior de Argentina en el mismo
período (INDEC, 2025).
En 2009, la rma del acuerdo bilateral de SWAP de divisas amplió la coo
-
peración China-Argentina al sector nanciero. En poco más de una década,
las relaciones económicas y comerciales entre China y Argentina experi
-
mentaron cambios estructurales. La inversión y la cooperación nanciera se
convirtieron en dos importantes complementos del comercio. Las relaciones
China-Argentina adquirieron un mayor nivel y un signicado estratégico
más profundo. La promoción de la liquidación en moneda local redujo la
dependencia de Argentina del dólar estadounidense y de otras divisas in
-
ternacionales dominantes en el comercio internacional, disminuyó el riesgo
de uctuaciones del tipo de cambio y mejoró la autonomía y estabilidad
-
nancieras de Argentina, de modo que puede deshacerse gradualmente de las
limitaciones de Europa y Estados Unidos en el sistema nanciero mundial y
ganar más espacio para el desarrollo.
En 2014, China y Argentina acordaron elevar el nivel de la relación bilateral
de una asociación estratégica a una Asociación Estratégica Integral. La ex
presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner denió la asociación
estratégica integral como “una cooperación de mayor nivel y calidad en las
esferas económica, política y cultural, y que va más allá de las relaciones bi
-
laterales” (Huang, 2014, para. 6). En los comercios bilaterales, China impor-
ta una gran cantidad de productos agrícolas como la soja y la carne vacuna,
así como recursos minerales de Argentina para satisfacer las necesidades de
su desarrollo económico interno; al mismo tiempo, China exporta diversos
tipos de productos manufacturados como maquinaria y equipos, productos
electrónicos, textiles, etc., que apoyan la construcción económica de Argen
-
tina y la mejora de los medios de vida de la población.
76 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
En el contexto de la tendencia cada vez más evidente de la globalización, la
cooperación comercial de Argentina con China amplió su ruta del desarrollo
económico, aumentó su posición en la cooperación económica en la región
sudamericana y desempeñó, así, un papel más importante en la geopolítica
regional. Los proyectos de cooperación entre ambos países en los campos de
la agricultura, la energía y la construcción de infraestructuras seguían avan-
zando, creando enormes benecios económicos. En el frente político, los dos
países venían colaborando más estrechamente en asuntos internacionales,
con una postura coherente en cuestiones importantes como la gobernanza
mundial, el cambio climático, la liberalización del comercio y otros asuntos
importantes en organizaciones internacionales como las Naciones Unidas y
el Grupo de los Veinte (G20), y trabajaron juntos para promover el desarrollo
y el progreso de la comunidad internacional. Esto permitió a Argentina for
-
mar una alianza estratégica más estrecha con China en el ámbito geopolítico
internacional y, frente a la presión de potencias tradicionales como Europa y
Estados Unidos en los asuntos internacionales, Argentina pudo obtener más
apoyo a través de la cooperación con China y aumentar su inuencia en el
juego geopolítico mundial.
b. 2015-2019: la cooperación con China continúa en medio de las dicul
-
tades económicas
El gobierno de Macri, que llegó al poder en 2015, volvió al neoliberalismo e
hizo grandes esfuerzos por cortar lazos con el gobierno anterior, por lo que
dio un drástico giro de 180 grados a su política exterior y económica. A nivel
geopolítico, su enfoque diplomático en los primeros días de su llegada al
poder se inclinó hacia Europa y Estados Unidos en un intento de reintegrarse
en el sistema económico y político dominado por Occidente, lo que tuvo un
efecto en cadena en las relaciones sino-argentinas y llevó al archivo de al
-
gunos de los proyectos de cooperación China-Argentina. A su vez, el hundi-
miento de un barco pesquero chino por parte de la policía marítima argentina
a principios de 2016 desencadenó preocupaciones sobre las relaciones de los
dos países. Esta estrategia llevó a Argentina a descuidar en cierta medida la
cooperación con China, sin embargo, este intento no fue ecaz para cam-
biar su débil posición en la estructura de poder internacional. Durante este
período, Argentina intentó mejorar su estatus internacional con la ayuda de
Estados Unidos y Europa, y su postura en los asuntos internacionales estuvo
muy inuenciada por ellos (Lin Hua, 2016).
ZHANG YUFENG 77
Sin embargo, los problemas económicos obligaron al gobierno de Macri a
continuar su cooperación pragmática con China. En el panorama económi
-
co mundial, China se convirtió en una importante fuerza económica, con
un importante papel de apoyo para el desarrollo económico de Argentina.
Aunque las nuevas políticas del gobierno de Macri redujeron la dependen-
cia argentina del capital chino, el gobierno chino seguía teniendo una fuerte
inuencia en la economía argentina y era una de sus fuentes alternativas de
capital en una situación económica mundial volátil. Además, las presiones de
la deuda externa de Argentina le impidieron abandonar su acuerdo de SWAP
de divisas con China, lo que signicaba que el gobierno de Macri reducía
su dependencia a nivel bilateral, pero la relación bilateral de China con Ar
-
gentina no era precisamente tensa. Este modelo de cooperación contribuyó a
construir una red regional más amplia para la economía argentina, aumentar
su autonomía económica y mejorar su posición en el panorama económico
mundial, mientras que, para China, el alcance de su inuencia económica en
Sudamérica no se vio sustancialmente afectado.
Entre abril y agosto de 2016, el presidente chino Xi Jinping y el presidente
argentino Mauricio Macri se reunieron en la Cumbre de Seguridad Nuclear
para rearmar su voluntad de cooperar, y el ministro de Asuntos Exteriores
de Argentina y varios ministros visitaron China uno tras otro para reevaluar
los proyectos de cooperación y obtener una comprensión más completa de la
cooperación sino-argentina. Esta serie de interacciones demostró que, en el
complejo entorno geopolítico, las dos partes comenzaron a reexaminar sus
intereses mutuos y la importancia de la cooperación. Después de septiembre
de 2016, las relaciones sino-argentinas entraron nuevamente en una vía de
desarrollo estable, ya que las dos partes rmaron acuerdos de cooperación
e implementaron proyectos de cooperación como la energía nuclear. Esto
demuestra que, en el marco geopolítico, China y Argentina encontraron un
punto de cooperación tras realizar ajustes basados en sus respectivos intere
-
ses nacionales. En general, durante este período, Argentina ajustó sus prio-
ridades diplomáticas, inclinándose principalmente hacia el pragmatismo y, a
diferencia del enfoque diplomático ideológicamente dividido de su predece-
sor, el gobierno de Macri, aunque inicialmente rígido en sus relaciones con
China al principio de su mandato, fue exible en sus últimos años y, desde la
perspectiva de ampliar su inuencia política, ajustó activamente sus relacio
-
nes con sus países vecinos, así como con las principales potencias mundiales,
sin dejar de tratar a China como un socio importante.
78 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
c. 2019-2023: aprovechar la Franja y la Ruta para desarrollar las relacio-
nes bilaterales
Durante el gobierno del presidente Alberto Fernández, el desarrollo geopo
-
lítico de las relaciones diplomáticas entre Argentina y China se estrechó y
diversicó, y es justo decir que las relaciones sino-argentinas alcanzaron su
punto álgido durante este período. Desde la perspectiva del patrón geopolí
-
tico global, la tendencia a la multipolaridad continuaba desarrollándose du-
rante este período y la inuencia de las economías emergentes en la arena in-
ternacional fue en aumento, lo que proporcionó un entorno externo favorable
para la profundización de la cooperación entre Argentina y China.
En el plano económico, en febrero de 2022, Argentina rmó un Memorando
de Entendimiento con China sobre la Cooperación de la Franja y la Ruta,
uniéndose formalmente a esta iniciativa, y en junio de 2023 rmó un plan de
cooperación sobre la promoción conjunta de la construcción de la Franja y la
Ruta. Estas acciones permitieron a Argentina aprovechar el capital, la tecno
-
logía y la capacidad de construcción de China para mejorar su infraestructura
y aumentar su competitividad en la economía regional. La fuerte devaluación
del peso argentino en 2018 desencadenó la confusión económica y, cuando
Fernández llegó al poder, la deuda pública era elevada, la recesión era severa
y la tasa de inación se mantenía alta. En este atolladero económico, Argenti-
na necesitaba urgentemente encontrar un nuevo crecimiento económico y un
apoyo exterior estable. China, como potencia económica emergente, adopta
un modo de profundizar la cooperación con Argentina diferente al de Europa
y Estados Unidos. A diferencia de estas, China no pretende interferir en la
situación política de América Latina. Por el contrario, se orienta a fomentar
una relación mutuamente beneciosa en materia de cooperación económica.
Esta forma de actuar no solo alivia la presión económica de Argentina, sino
que también reduce su dependencia de los sistemas económicos europeo y
estadounidense. De este modo, Argentina potencia su propia autonomía eco-
nómica, lo que le permite obtener una posición más favorable en la estructura
de poder internacional y refuerza su capacidad para intervenir en los asuntos
internacionales.
En cuanto a la cooperación política, la coordinación China-Argentina en
asuntos internacionales seguía fortaleciéndose. Argentina fue invitada a for
-
mar parte del mecanismo de cooperación de los BRICS, lo que ofrecía más
oportunidades para que ambos países cooperen en el marco multilateral. En
organizaciones internacionales como las Naciones Unidas y el G20, Argen-
ZHANG YUFENG 79
tina y China estaba de pie del mismo lado para promover el desarrollo del
orden internacional en una dirección más justa y equitativa.
En octubre de 2023, el presidente Fernández asistió al tercer Foro de la Cum
-
bre de la Franja y la Ruta para la Cooperación Internacional, durante el cual
expresó la voluntad de su país de ampliar la cooperación práctica entre los
dos países en el marco de la construcción conjunta de alta calidad de la Franja
y la Ruta y promover el desarrollo continuo de la asociación Estratégica Inte
-
gral entre China y Argentina. Al mismo tiempo, la parte argentina se adhería
rmemente al principio de una sola China y apoyaba la posición de China en
los asuntos internacionales. Además, China estaba a favor sistemáticamente
del proceso de integración en América Latina y el Caribe, y Argentina, como
país importante de la región, también reforzaba la cooperación con China
para contribuir a promover la estabilidad y el desarrollo regionales. Este apo-
yo político mutuo ayudó a mejorar el estatus de los dos países en el panorama
geopolítico mundial y fortalecer su voz en los asuntos internacionales (Sun,
2023). La cooperación Argentina-China también proporcionó un importante
apoyo a la expansión de las relaciones amistosas y de cooperación de China
en América del Sur. A través de la cooperación con Argentina, China con
-
solidó aún más su inuencia en América Latina, promovió los intercambios
amistosos con otros países latinoamericanos, impulsó la construcción del
Foro China-América Latina y el desarrollo de las relaciones China-América
Latina, y construyó una red de cooperación regional más estrecha.
d. De 2023 al presente: la reorientación pragmática del gobierno Milei
Como nuevo presidente de Argentina, la política de Javier Milei hacia China
experimentó una transformación desde sus días de campaña hasta su manda
-
to: se evidencia una contradicción entre las reformas radicales mencionadas
en la retórica de campaña y el ajuste real de la política exterior del presidente
Milei. Con los ideales populistas del presidente Trump en consonancia con
los propios, el presidente Milei mostró una fuerte orientación diplomática
pro Estados Unidos en su primer año de mandato. En noviembre de 2023,
Milei anunció que Argentina había establecido alianzas tanto con Estados
Unidos como con Israel y planeaba trasladar la embajada argentina en Israel
a Jerusalén; en junio de 2024 aprobó el suministro de cinco cazas de fabri-
cación francesa al gobierno ucranio. En un momento de profunda reestruc-
turación internacional, esta dirección diplomática provocó un cambio en la
autonomía diplomática de Argentina. Durante la era Fernández, mientras la
80 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
administración Trump seguía su política de “América primero”, con menos
inversión en asuntos latinoamericanos y constantes fricciones en las relacio
-
nes entre Estados Unidos y América Latina, Argentina respondió activamen-
te a la iniciativa china de la Franja y la Ruta y cooperó en áreas como la cons-
trucción de infraestructuras. Sin embargo, los movimientos diplomáticos pro
Estados Unidos del gobierno de Milei socavaron sus esfuerzos originales por
encontrar una nueva posición en el panorama económico mundial a través
de la cooperación de la Franja y la Ruta, y debilitaron sus lazos con otros
países a lo largo de la iniciativa de la Franja y la Ruta, lo que no favoreció la
expansión de su inuencia regional. Pero tras un año en el cargo, también se
evidenció un cambio de actitud, ya que las presiones económicas a las que
se enfrentaba Argentina no podían aliviarse solo con capital estadounidense,
y Milei recurrió a una renovada cooperación con China para mejorar sus
problemas económicos. Además, en términos de diplomacia, la importancia
de Argentina para los Estados Unidos no está a la vanguardia y el proteccio-
nismo del comercio después del regreso de Trump al poder afectará inevi-
tablemente los intereses económicos de Argentina, por lo que Milei ajustó
gradualmente la actitud sobre China.
En junio de 2024, Argentina renovó su acuerdo de SWAP de divisas de 35.000
millones de RMB con China, lo que ayudará a Argentina a estabilizar su
situación económica, mantener un equilibrio entre grandes potencias como
China y EE. UU., y salvaguardar sus intereses. Además, en 2025, Argentina
rmó un contrato de importación de soja con China y bloqueó la demanda
del mercado chino mediante un acuerdo a largo plazo y que asegura la esta
-
bilidad de los ingresos en divisas. Aparte de eso, en atención a la creciente
inuencia de China en América Latina, la buena relación de cooperación de
Argentina con China le ayudará a desempeñar un papel más importante en
los asuntos regionales. En términos generales, para China, mantener buenas
relaciones políticas con Argentina puede ayudar a consolidar su inuencia en
la región latinoamericana, promover intercambios amistosos con otros países
latinoamericanos y construir una red de cooperación regional más estrecha;
Argentina, a través de la cooperación con China en asuntos internacionales,
puede ampliar su propia inuencia en la arena internacional, obtener más
apoyo para hacer frente a las presiones políticas y económicas externas y
reforzar su fuerza en el juego geopolítico global, y esta es la razón funda
-
mental por la que las relaciones China-Argentina se mantienen amistosas en
diferentes momentos.
ZHANG YUFENG 81
3. Los factores geopolíticos en las relaciones sino-argentinas
a. Convergencia de intereses geopolíticos
Analizados desde una perspectiva geopolítica, los puntos de convergencia
entre China y Argentina pueden elaborarse, principalmente, desde las si
-
guientes perspectivas. En primer lugar, en el ámbito económico, los recursos
entre China y Argentina son complementarios. Según los datos de INDEC
(2024), las exportaciones argentinas de productos agrícolas, como la soja y
la carne vacuna, dependen en gran medida del mercado chino, que es el se-
gundo mayor destino de las exportaciones de productos agropecuarios argen-
tinos. Debe destacar que, al principio del año 2024, el Ministerio de Agricul-
tura, Ganadería y Pesca de Argentina emitió un aviso en el que expresaba que
Argentina puede exportar trigo a China con la autorización de la Adminis-
tración General de Aduanas de China: es la primera vez que Argentina busca
exportar trigo a China en décadas, lo que demuestra el valor estratégico de
China para Argentina (Liu et al., 2024). Mientras tanto, China profundiza la
conectividad regional con inversiones en infraestructuras, como puertos y
ferrocarriles. Esto no solo satisface la demanda china de productos, sino que
también refuerza los lazos económicos de China con Argentina y América
Latina, lo que es benecioso para construir una red de cooperación geoe-
conómica más estrecha. Además, la iniciativa china de la Franja y la Ruta
facilita la profundización de la cooperación entre China y Argentina en ma-
teria de infraestructuras, comercio, inversiones y otros ámbitos y promueve
el desarrollo mutuo.
Al mismo tiempo, el acuerdo de canje de divisas entre China y Argentina
permite a China ayudar a aliviar la crisis de la deuda argentina a través de
apoyo nanciero, que es una manifestación importante de la creciente in
-
uencia geopolítica y económica de China en América Latina (Jiang & Xu,
2024). A través de la cooperación monetaria por medio del SWAP con Ar-
gentina, China tiene la oportunidad de fortalecer sus lazos económicos con
los países latinoamericanos y aumentar su poder de discurso en el ámbito
nanciero regional. A Argentina, el acuerdo de SWAP de divisas le permite
cubrir su dependencia del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del dólar
estadounidense, lo que contribuye a liberarla de cierto control económico ex
-
terno y aumentar su autonomía económica. Puede decirse que la cooperación
comercial y nanciera entre Argentina y China condujo a una situación be-
neciosa para ambas partes, en la que ambos pueden aumentar sus intereses
82 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
económicos y su inuencia geográca en la región Asia-Pacíco, así como
en el continente americano.
Además, en los últimos años, Argentina concedía gran importancia a la di
-
plomacia antártica, y la cooperación de China con Argentina en esta diplo-
macia también está relacionada con sus propios intereses. Argentina está
geográcamente cerca de la Antártida, tiene seis bases permanentes y siete
bases temporales (de verano), es miembro fundador del Tratado Antártico y
sede de la Secretaría y tiene una mayor inuencia en los asuntos antárticos.
Desde que China se adhirió al Tratado Antártico en 1983, participó activa
-
mente en la investigación cientíca antártica y otros asuntos, pero su voz en
la gobernanza antártica es relativamente débil (Mei Chuncai et al., 2017).
Los dos países tienen ventajas mutuas en el desarrollo de recursos antárticos;
la Antártida es rica en recursos, como reservas de carbón, hierro y petróleo,
que se encuentran entre las más altas del mundo. Aunque Argentina tiene
ventajas geográcas, tiene deciencias en tecnología de desarrollo de recur-
sos y nanciación; mientras que China tiene ventajas en tecnología de explo-
ración y extracción de recursos, así como en nanciación. La cooperación
entre ambas partes puede lograr ventajas complementarias y promover con
-
juntamente el desarrollo y la utilización racionales de los recursos antárticos.
En general, en el patrón geopolítico de la región sudamericana, la coope
-
ración entre China y Argentina puede ayudar a aumentar la inuencia de
Argentina en los asuntos regionales y promover la paz y el desarrollo de la
región sudamericana. Como potencia mundial, China tiene una importante
inuencia en los asuntos internacionales. A través de la cooperación con Chi-
na, Argentina puede aprovechar el poder de China para desempeñar un papel
más importante en los asuntos regionales. Y la experiencia y la tecnología
de China en la construcción de infraestructuras y el desarrollo económico
también pueden servir de referencia y apoyo a otros países de Sudamérica, a
la vez que promover el desarrollo de toda la región sudamericana y aumentar,
al mismo tiempo, su propia inuencia en la región.
b. Foco de problemas geopolíticos
El desarrollo de las relaciones sino-argentinas también se enfrenta a una serie
de desafíos. En primer lugar, la interferencia de fuerzas externas es un factor
importante que afecta a las relaciones sino-argentinas. Estados Unidos man
-
tiene una actitud compleja hacia el desarrollo de las relaciones sino-argenti-
nas debido a su preocupación por mantener sus intereses tradicionales en la
región sudamericana y su hegemonía mundial.
ZHANG YUFENG 83
Para mantener su inuencia en la región sudamericana, Estados Unidos in-
tenta intervenir en las relaciones sino-argentinas por medios políticos, eco-
nómicos y diplomáticos. Laura J. Richardson, ex comandante del Comando
Sur de Estados Unidos, destacó públicamente la importancia estratégica de
los recursos latinoamericanos para Estados Unidos, como el litio, el petróleo
y el agua dulce. Aparte de eso, se dice que la política exterior de la adminis-
tración Trump tiene una tendencia de “Doctrina neo-Monroe”, con la inten-
ción de tratar a América Latina como un “patio trasero”, asegurar el control
de los recursos por medios militares y económicos, y debilitar la inuencia
de China en la región (Xie et al., 2024).
Políticamente, Estados Unidos reúne activamente a líderes de derechas, como
el presidente argentino Milei, como agente para contrarrestar las fuerzas de
izquierdas en América Latina. Las ideas políticas de Milei, por ejemplo, re
-
formas de libre mercado y recortes del gasto público, son muy compatibles
con la idea de Trump, y Argentina siguió el ejemplo de Estados Unidos al
retirarse de varias organizaciones internacionales, como el Acuerdo de París
y la Organización Mundial de la Salud (Pino Uribe, et al., 2024). Esta ten-
dencia pro Estados Unidos puede conducir a la convergencia de Argentina
con la posición de Estados Unidos en los asuntos internacionales, dicultar
el mantenimiento de una cooperación en profundidad con China en algu-
nas cuestiones relacionadas con el juego estratégico entre Estados Unidos y
China, y afectar negativamente a la colaboración sino-argentina en la arena
política internacional.
Además, para reforzar el control regional en América Latina, EE.UU. des
-
plegó más de 75 bases militares en la región y promueve activamente la
cooperación militar con países como Argentina. Por ejemplo, Milei anunció
el establecimiento de una base naval conjunta argentino-estadounidense en la
ciudad de Ushuaia, que es un lugar geográco clave que sirve de enlace entre
el océano Atlántico y el océano Pacíco, así como de puerta de entrada a la
Antártida, y proporciona a Estados Unidos una importante ventaja geopolí-
tica (de Paula, 2009). Sin embargo, el aumento de la presencia militar esta-
dounidense alteró el equilibrio regional de poder militar y podría amenazar
potencialmente la cooperación económica y comercial de China y el entorno
de seguridad en la región.
En el frente económico, Estados Unidos intenta debilitar la inuencia de Chi
-
na en América Latina por medios económicos (Xie et al., 2024). El gobierno
de Trump presionó a los países latinoamericanos para que se distanciaran de
China, para lo cual apoyó a líderes de derechas como Milei, y el resultado
84 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
fue que se expuso que el gobierno de Milei estaba considerando retirarse de
los proyectos de cooperación minera respaldados por China. Esto tuvo un
impacto considerable en las relaciones de cooperación económica sino-ar-
gentina y afectó a la base de conanza mutua establecida desde hace tiempo
en la cooperación económica entre China y Argentina.
A pesar de estos posibles puntos de conicto, China y Argentina pueden
gestionar ecazmente sus diferencias y promover el desarrollo sostenido y
saludable de las relaciones entre ambos países a través de una mayor comu
-
nicación y cooperación basadas en sus amplios intereses comunes.
c. Impacto dinámico de los cambios en el entorno geopolítico
En los últimos años, el entorno geopolítico de Sudamérica se complicó
debido a la gran preocupación e implicación de Estados Unidos, la Unión
Europea y otras grandes potencias en la región. Como se ha mencionado
antes, Estados Unidos consideró durante mucho tiempo a Sudamérica como
su esfera de inuencia tradicional y mantuvo su inuencia al dividir a las
organizaciones de integración regional e interferir en los asuntos internos de
los países. Mientras tanto, la UE mantenía fuertes lazos con los países suda
-
mericanos y desempeñaba un papel importante en el comercio y la inversión
mediante el establecimiento de asociaciones estratégicas y el refuerzo de la
cooperación con las organizaciones regionales. Además, Rusia estaba vol-
viendo a América Latina activamente, con la rma acuerdos de cooperación
militar con Brasil y Perú para aumentar su inuencia en la región. Y China
estableció Asociaciones Estratégicas Integrales con los principales países
sudamericanos y mejoró la conanza política mutua entre ambas partes a
través de la diplomacia del jefe del Estado y la construcción de plataformas
de cooperación (Zhang Jing et al., 2019).
En general, el panorama geopolítico mundial se está acelerando hacia la mul
-
tipolaridad, con el declive relativo de la inuencia de las potencias tradicio-
nales y el ascenso y la participación activa de las potencias emergentes en
los asuntos internacionales, remodelando la estructura de poder mundial (Li,
2023). En este proceso, también se está intensicando la tendencia a la inte-
gración regional, con el orecimiento de diversas organizaciones regionales
y mecanismos de cooperación. Estos cambios tienen un impacto multifacé-
tico en las relaciones entre China y Argentina. En el lado positivo, el patrón
multipolar condujo a una mayor dispersión del discurso internacional y Chi-
na y Argentina, como potencias emergentes y países de importancia regional,
aumentaron su estatus e inuencia en la arena internacional, a la vez que
ZHANG YUFENG 85
ampliaron así el espacio de cooperación entre ambas partes en los asuntos
internacionales. Por ejemplo, a la hora de abordar cuestiones globales como
el cambio climático y el terrorismo, China y Argentina pueden desempeñar
un papel más importante al proponer soluciones conjuntas con sus propios
recursos, mercados e inuencia. El desarrollo de la integración regional tam-
bién crea nuevas oportunidades para la cooperación sino-argentina y ambas
partes pueden hacer uso de la plataforma de cooperación regional para for-
talecer los intercambios y la cooperación en comercio, inversión, cultura y
otras áreas, con el n de lograr benecios mutuos y resultados beneciosos
para ambas partes. Sin embargo, la multipolaridad y la integración regio
-
nal trae consigo algunos retos al mismo tiempo. Con la intensicación de
la competencia internacional, el juego de intereses entre países se vuelve
más complejo y China y Argentina pueden enfrentarse a la competencia en
algunas áreas. Además, las normas y mecanismos internos de algunas organi
-
zaciones regionales pueden no ser totalmente coherentes con los intereses de
China y Argentina, lo que requiere una coordinación y adaptación continuas
por ambas partes en el curso de la cooperación.
Además, el conicto ruso-ucraniano, como importante acontecimiento
geopolítico de los últimos años, también tuvo un impacto indirecto en las
relaciones sino-argentina que no puede ignorarse. En el plano económico, el
conicto ruso-ucraniano provocó una importante volatilidad en los merca
-
dos mundiales de la energía y los alimentos (Malamud y Núñez Castellano,
2022. Según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), el conicto causó
importantes sacudidas en los precios internacionales de petróleo y de gas
natural en 2022-2024, lo que suponía una enorme presión de costes para los
países que dependen en gran medida de las importaciones energéticas. Al
mismo tiempo, el mercado alimentario también se vio gravemente afecta
-
do. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación, el conicto en Rusia y Ucrania, importantes exportadores de
alimentos a nivel mundial, produjo interrupciones en la cadena de suminis
-
tro de alimentos y un aumento signicativo del índice mundial de precios
de los alimentos en 2022-2023. Argentina, como importante exportador de
productos agrícolas, ocupa una posición importante en el mercado mundial
de alimentos y el sector energético también se encuentra en una etapa de
desarrollo, con una cierta demanda de energía. Estos cambios en el mercado
afectaron profundamente a la situación económica de Argentina, lo que a su
vez repercutieron indirectamente en la escala y estructura de la cooperación
económica sino-argentina. Además, en el plano político, el conicto entre
Rusia y Ucrania complicó el panorama geopolítico mundial. Estados Unidos
86 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
y sus aliados impusieron una serie de sanciones a Rusia, un acto que cambió
la ecología política internacional original. Como país con cierta inuencia
en los asuntos internacionales, la elección de posición de Argentina se ve
afectada en cierta medida por este complejo entorno geopolítico. Por eso,
Argentina necesita buscar un equilibrio entre las grandes potencias y tener
en cuenta tanto sus relaciones tradicionales con Occidente, como Estados
Unidos, como los intereses de cooperación con Rusia y otras potencias emer-
gentes. Esta ponderación de posiciones afecta en cierta medida a la orienta-
ción de las relaciones sino-argentinas. La posición de Argentina en algunas
cuestiones internacionales puede diferir de la de China debido a la inuencia
de fuerzas externas, lo que obliga a ambas partes a resolver sus diferencias
mediante una mayor comunicación y coordinación.
En general, los cambios en el entorno geopolítico tuvieron un impacto diná
-
mico en las relaciones China-Argentina en muchos sentidos. Ante los retos
y oportunidades que plantea el cambiante entorno geopolítico, China y Ar-
gentina deben responder activamente a ellos. En el futuro, China y Argentina
deben profundizar la cooperación, fortalecer la comunicación y trabajar jun
-
tos para hacer frente a los desafíos externos, a n de promover el desarro-
llo continuo de las relaciones bilaterales y lograr una situación mutuamente
beneciosa.
Conclusión
Desde el inicio del siglo XXI, las relaciones exteriores de Argentina experi
-
mentaron una notable evolución en un contexto geopolítico complejo y las
relaciones China-Argentina se convirtieron en una parte importante del desa-
rrollo de sus relaciones exteriores.
En primer lugar, los factores geopolíticos inuyen notablemente en la orien
-
tación de la estrategia exterior argentina. Su ubicación geográca en el Cono
Sur y sus condiciones de recursos, como los minerales de litio, productos
agrícolas, etc., constituyen una base importante para la interacción interna-
cional y, en cierta, medida se convierten en el foco de atención geopolítica de
las potencias. En el ámbito regional, las relaciones de Argentina con países
vecinos como Brasil y Chile presentan características combinadas de coo-
peración y competencia. En mecanismos regionales como el MERCOSUR,
intenta aglutinar consensos a la vez que enfrenta desafíos prácticos en la
coordinación política; desde una perspectiva global, la inuencia geopolítica
de Estados Unidos, el desarrollo de fuerzas emergentes y los lazos históricos
ZHANG YUFENG 87
con Europa impulsan conjuntamente a Argentina a sopesar los pros y los
contras de su política exterior. Este juego de factores múltiples se reeja
claramente en áreas como sus estrategias económicas y la cooperación in-
ternacional.
En segundo lugar, desde el punto de vista de la inuencia de los factores
geopolíticos en el desarrollo de las relaciones bilaterales, el crecimiento de
las relaciones entre China y Argentina muestra características de adaptación
dinámica basadas en intereses reales. Ambos países, apoyándose en la dota
-
ción de recursos de Argentina y las ventajas tecnológicas y de mercado de
China, han formado un sistema de colaboración complementario en la coope
-
ración económica y comercial. El volumen comercial bilateral ha aumentado
año tras año y la participación de la cooperación en nuevos sectores como la
energía renovable ha ido creciendo en forma sostenida. Esta colaboración,
en cierta medida, ha transcendido el ámbito puramente económico y se ha
convertido en una elección estratégica para ambos países para afrontar los
cambios en el panorama geopolítico global. En los planos de gobernanza
regional y global, los esfuerzos de China y Argentina por fortalecer el peso
de los países en desarrollo a través de la colaboración institucionalizada pro-
porcionan un modelo práctico para la cooperación sur-sur en el proceso de
generación de múltiples polos.
Sin embargo, no se puede ignorar que la cooperación sino-argentina también
enfrenta una doble inuencia: la intervención de fuerzas externas y los ajus
-
tes políticos internos. El impacto de la guerra ruso-ucraniana, las medidas de
Estados Unidos para fortalecer su presencia geopolítica en América Latina,
y los cambios en el ciclo político y económico interno de Argentina podrían
ejercer una inuencia importante en el proceso de cooperación. No obstante,
la resiliencia de la cooperación construida a través de mecanismos como
el intercambio monetario y la colaboración en infraestructuras demuestra la
capacidad de los países en desarrollo para buscar caminos de desarrollo au
-
tónomo en un entorno internacional complejo.
En perspectiva futura, las relaciones entre China y Argentina tienen la po
-
sibilidad de expandir el espacio de cooperación en el ámbito de la explora-
ción antártica, cuyo desarrollo requiere tanto la coordinación continua de
las demandas de ambas partes como el refuerzo del consenso estratégico en
la respuesta a temas de gobernanza global. El signicado profundo de esta
cooperación radica en proporcionar un modelo de colaboración basado en la
igualdad y el benecio mutuo para la interacción entre países en desarrollo,
cuya experiencia ejerce un impacto positivo en la reformulación del panora-
88 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
ma geopolítico del hemisferio sur y en el impulso hacia un orden internacio-
nal más equitativo y racional.
Referencias bibliográcas
Britannica (Ed.) (2025). Argentina | History, Map, Flag, Population, Language, Currency,
& Facts. https://www.britannica.com/place/Argentina
Corigliano, F. (2011). La política exterior del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner:
una típica política peronista del siglo XXI. Mural Internacional, 2(1), 22-27.
Child, J., & Ma, Z. G. (1980). Pensamiento geopolítico en América Latina. Ciencias Socia-
les Extranjeras, (4), 36-40.
Dahal, D. R. (2024). The Shifting Geopolitics. Journal of Political Science, 185-201.
de Paula, G. (2009). Uso del Instrumento Militar en la Política Antártica - Elementos para
el Análisis y su Aplicación en el Caso de Argentina. UNISCI Discussion Papers, (20),
24-35
Fang, Y. H., & Liu, Z. P. (2010). Análisis sobre el origen del pensamiento diplomático tradi-
cional de Argentina. Revista de la Universidad de Ciencias y Tecnología de Changshu,
(9), 94-97. https://doi.org/10.16101/j.cnki.cn32-1749/z.2010.09.015.
Gürcan, E. C. (2019). Geopolitical economy of post - hegemonic regionalism in Latin Ame-
rica and Eurasia. Class history and class practices in the periphery of capitalism, (34),
59-88. https://doi.org/10.1108/S0161-7230201934
Glassner, M. I. (1986). Geopolitics and conict in South America: Quarrels among neighbors.
Political Geography Quarterly, 5(4), 396-397.doi:10.1016/0260-9827(86)90028-5
Huang. L.H. (2014). Xi Jinping mantuvo conversaciones con Cristina: Los jefes de Estado
de ambos países anunciaron el establecimiento de la relación de asociados estratégicos
completos entre China y Argentina. Agencia de Noticias Xinhua. https://www.gov.cn/
xinwen/2014-07/19/content_2720375.htm
Kelly, P. & Child, J. (1989). Geopolitics of the Southern Cone and Antarctica. Lynne Rien-
ner Publishers. https://doi.org/10.1515/9781685855710
Kacowicz, A. M. (2000). Geopolitics and territorial issues: Relevance for South Ameri-
ca. Geopolitics, 5(1), 81-100.
Kjellén, R. (1916). Der Staat als Lebensform [The state as a life form]. Verlag von Duncker
& Humblot.
Mahan, A. T. (1890). The inuence of sea power upon history, 1660-1783. Little, Brown
and Company.
Malamud, C., y Núñez Castellano, R. (2022). América Latina y la invasión de Ucrania: su
incidencia en la economía, la geopolítica y la política interna. Análisis del Real Insti-
tuto Elcano (ARI), (26), 1-11
ZHANG YUFENG 89
Peixoto, J. y Loza, J. (2006). La relación Argentina-Brasil: entre la administración de con-
ictos y las políticas de cooperación. Estudios: Centro de Estudios Avanzados, (18),
115-129.
Pino Uribe, J. F., López-Aguilar, A. y Abadía, A. A. (2024). Nuevas derechas e izquierdas:
una mirada a los desafíos democráticos y los valores en disputa en el siglo XXI. De-
safíos, 36(2), 9-35
Russell, R., y Tokatlian, J. G. (2013). Implications of the global and regional changes for
Argentina’s foreign relations. Journal of Iberian and Latin American Research, 19(2),
251-267. https://doi.org/10.1080/13260219.2013.853356
Steven, D., O’brien, E., & Jones, B. D. (Eds.). (2014). The new politics of strategic resour-
ces: Energy and Food Security Challenges in the 21st century. Brookings Institution
Press.
Simonoff, A. (2011). Argentina: cuatro claves de la política exterior reciente (2001-
2010). Cuadernos sobre Relaciones Internacionales, Regionalismo y Desarro-
llo, 6(11), 71-102.
Shqueitzer, M. F. (2022). La política exterior del gobierno de Cristina Fernández de Kir-
chner hacia la Cuestión Malvinas (2007-2015) [Tesis doctoral]. Universidad Nacional
de La Plata.
Ruan, J. P. (2016). El proceso, retos y estrategia de participación de China en la política
antártica: Desde el juego geopolítico hasta la gobernanza global. Revista del Pacíco,
(12), 21-30. https://doi.org/10.14015/j.cnki.1004-8049.2016.12.003.
Xing, K., Zhu, Q., Zou, X. H., Long, T., Liu, J. A., Wen, P. F., ... & Mu, Y. W. (2023).
Estudio sobre el desarrollo de la cadena industrial de recursos litio en el contexto de
energías renovables. Geología de China, (02), 395-409.
Mei, C. C., & Guo, P. Q. (2017). Antártida: Nuevo punto de apoyo en las relaciones diplo-
máticas entre China y Argentina. Conocimiento Mundial, (08), 60-62.
Lin, H. (2016). Medidas de reforma del nuevo gobierno argentino y su impacto en las
relaciones entre China y Argentina. Mundo Contemporáneo, (11), 54-57. https://doi.
org/10.19422/j.cnki.ddsj.2016.11.014.
Lin, H. (2022). China y Argentina: De la relación de asociados estratégicos completos a una
comunidad de destino. Observatorio de América. Recuperado de http://www.china.
com.cn/opinion2020/2022-02/21/content_78062022.shtml?f=pad&a=true.
Li, Z. Y. (2012). Evolución de la política exterior argentina y desarrollo de la integración
regional en Sudamérica. Cooperación Económica Internacional, (02), 77-80.
Zhu, C. P., & Lü, J. X. (2021). Gobernanza antártica: Juego geopolítico y cooperación ins-
titucional internacional. Revista del Pacíco, (12), 78-92.
Fang, Y. H., & Liu, Z. P. (2010). Análisis sobre el origen del pensamiento diplomático tradi-
cional de Argentina. Revista de la Universidad de Ciencias y Tecnología de Changshu,
(09), 94-97. https://doi.org/10.16101/j.cnki.cn32-1749/z.2010.09.015.
90 STUDIA POLITICÆ Nº 64 primavera–verano 2025
Zhang, J., Tang, Q. H., Liu, J. Z., Gong, M. Y., & Ye, K. Z. (2019). Análisis de la inuencia
geopolítica de las grandes potencias en Sudamérica. Estudios Geográcos Mundiales,
28(3), 11-22. https://doi.org/10.3969/j.issn.1004-9479.2019.03.2018075.
Sun, H. B. (2007). Relaciones entre Argentina y Estados Unidos durante el gobierno de
Kirchner. Estudios Latinoamericanos, (03), 39-43+80.
Xia, L. A. (1992). Evolución del pensamiento geopolítico latinoamericano contemporá-
neo. Estudios Latinoamericanos, (05), 42-47+59.
Lü, J. X. (2021). Política antártica argentina: Reivindicación de soberanía en la cooperación
institucional internacional. Estudios sobre Fronteras y Mares, (05), 109-126.
Liu, M. (2015). Exploración de la política antártica argentina. Estudios Latinoamericanos,
(01), 41-47.
Liu, M., & Zhang, J. (2020). Cooperación antártica entre China y los países latinoameri-
canos: Motivos, prácticas y estrategias. Revista del Pacíco, (11), 73-87. https://doi.
org/10.14015/j.cnki.1004-8049.2020.11.007.
Qiao, Z. G. (2000). Perspectiva geopolítica sobre la guerra de las Malvinas entre Gran Bre-
taña y Argentina. Colección de Estudios Históricos, (02), 64-68.
Song, X. L., & Lan, T. (2024). Presión sistémica, política doméstica y política antárti-
ca pragmática de izquierda argentina. Revista de la Universidad Marítima de Dalian
(Edición de Ciencias Sociales), (03), 119-131.
Li, Z. F. (2023). “Teoría de la adaptabilidad”: Herencia y expansión de las teorías geopo-
líticas tradicionales. Círculo Teórico, (01), 1-7. https://doi.org/10.13221/j.cnki.
lljj.2023.01.014.
Liu, X. Y., Dou, X. Y., & Xie, Z. R. (2024). Producción agrícola, situación comercial de
Argentina y análisis de la cooperación agrícola entre China y Argentina. Perspectivas
Agrícolas, 20(04), 93-98.
Chen, X. F., Chen, Y. M., & Zhao, H. J. (2020). Estado actual y recomendaciones para
el desarrollo de la industria de recursos litio en el “Triángulo del Litio” sudamerica-
no. Gestión Cientíca y Tecnológica de Recursos Territoriales, 37(05), 13-21.
Sun, T. Y. (2023). Alberto Fernández, presidente de Argentina: La cooperación entre Ar-
gentina y China en el marco de “la Franja y la Ruta” es una acción concreta. Semana
Económica de China, (20), 15.
Jiang, Y. Y., & Xu, P. Y. (2024). Oportunidades y retos de la profundización de la coopera-
ción monetaria y nanciera entre China y América Latina en el contexto de “desdolari-
zación”. Investigaciones Económicas del Noreste Asiático, 8(02), 91-106. https://doi.
org/10.19643/j.cnki.naer.2024.02.008.
Xie, H. M., Li, C. D., & Xing, Z. L. (2024). Ajustes en la estrategia económica de Estados
Unidos hacia América Latina y sus impactos. Estudios Latinoamericanos, 46(03), 25-
50+142-143.